Por Salvador E. Rodríguez González
Hoy más que nunca, cuestionar los paradigmas gerenciales vigentes en nuestras organizaciones es una obligación, especialmente si aceptamos que los enfoques gerenciales evolucionan de acuerdo las organizaciones y éstas de acuerdo al cambio en las sociedades en que operan y estas sociedades se transforman, de acurdo a los cambios globales.
Somos elementos de un sistema, cuyas partes cada día están más interconectadas; por ello al trasplantar enfoques de gestión foráneos, debemos analizar nuestras propias condiciones y el momento propicio.
Así como en los humanos no existe una dieta que funcione igual en todos los cuerpos,en las empresas no puede haber una fórmula rígida que permanezca invariable en el tiempo, por ejemplo, la calidad y el precio han sido las variables clave para los empresarios por mucho tiempo, pero hoy que los mercados se han abierto, la innovación y la competencia se han pulverizado ¿serviría de algo tener elevados estándares de calidad y precios bajos, si lo que el cliente busca es un producto diferente, con mayor valor agregado del que le ofrecemos?
Si bien eso es lo que muchos han hecho en el pasado y tuvieron éxito, el cambio en el mundo de los negocios saca a luz lo limitado del enfoque; ya no basta vigilar la calidad y precios, que ocuparon nuestro día-día, reflejados en ventas y utilidades; estos son elementos adecuados en el corto plazo, nos permiten ser efectivos y eficientes para satisfacer las necesidades actuales de nuestros clientes, pero son insuficientes cuando el cliente cambia sus necesidades; en ese momento, somos incapaces de reaccionar a tiempo y satisfacerle, “observar la raíz del árbol, nos impidió ver el bosque”, reflejándose esta situación a los ojos del cliente, en la calidad deficiente y el precio elevado de nuestros productos y como resultado, bajan las ventas y las utilidades disminuyen sin explicación aparente...la salud de la empresa exitosa de ayer, termina perdiéndose.
¿Cuántas empresas han pasado este camino? y ¿cuántas más tendrán que recorrerlo? Quizás sea el momento de reflexionar sobre la salud de las empresas y él como conservarla.
Según Ichak Adizes, igual que el cuerpo humano las organizaciones son cuerpos sociales y requieren de una dieta balanceada para mantener su salud; Adizes identifica 4 vitaminas, como necesarias e indispensables para lograrlo, estas son las vitaminas Producir - Administrar - Emprender - Integrar; estableciendo además, que si una de ellas falta, se puede predecir la enfermedad que sufrirá la empresa y en que momento; igual que un médico observando la falta de vitamina “C” en la dieta de la tripulación de un barco, predecía el Escorbuto como enfermedad a padecer por la tripulación en el largo viaje; de la misma forma, un buen gerente puede predecir las enfermedades a desarrollar por la empresa, ante la ausencia de una de las vitaminas señaladas.
¿Como funcionan esas vitaminas? Producir “P” y Administrar “A”, son las vitaminas que garantizan Efectividad y Eficiencia en el corto plazo, es decir mantienen la empresa enfocada a las necesidades actuales del cliente, proveyendo los bienes o servicios para satisfacerlas, con calidad máxima y al precio justo; sin embargo ambas no son suficientes para lograr éxito en el largo plazo, las necesidades cambian y los productos caen en obsolescencia; por ello son necesarias las vitaminas: “E” Emprender, que permite anticipar necesidades futuras de los clientes y preparar hoy a la organización, para satisfacerlas cuando surjan y la vitamina “I” Integrar, la cual crea conciencia orgánica en los miembros de la empresa, que les lleva a proteger los intereses institucionales como propios; identifican el futuro de la empresa con el suyo y de su familia, garantizando así: un alto nivel de compromiso, identificación con el cliente externo y el adecuado uso de los recursos en el largo plazo. Estos son los roles que debe desarrollar la empresa moderna, simultáneamente y con igual importancia.
En la práctica, cada empresarios y/o gerentes tiene características propias, que le facilitan desempeñarse mejor en algunos de estos roles y, es por ello que se inclinan por darle mayor importancia a uno o varios de estos roles, sacrificando aquel rol que no dominan, pues implica una debilidad suya; al gestionar organizaciones, lo anterior nos refleja un estilo gerencial determinado, el que a su vez, orienta el comportamiento de los empleados, pues todo subalterno trata de adaptarse en forma natural, al estilo del Gerente.
La mayoría de nuestros empresarios en la región centroamericana, son altos en el desempeño de los roles “P” y “E”, son visionarios, trabajadores incansables, orientados a cumplir metas, dispuestos a correr riesgos, son creativos, capaces de manejar varios proyectos a la vez, etc. pero son débiles en “A”dministrar e “I”ntegrar, siguen considerando que por el salario que reciben los empleados, tienen que desarrollar eficientemente todos los roles que la buena gerencia requiere.
En una investigación que realizamos recientemente en El Salvador, entre más de 150 empresas del país, preguntábamos a los empleados ¿Qué cualidades desea que tuvieran sus jefes? Las respuestas fueron: "Que sepa delegar; tome decisiones eficientes y oportunas; genere clima de cooperación y motivación; sea más organizado y menos improvisador; maneje sus emociones con madurez; sea accesible para todos; se actualice permanentemente en técnicas de gestión e informática"...etc.
Por el otro lado, al preguntar al Gerente ¿Que cualidades desea tuvieran sus empleados? encontramos como respuestas más comunes: "Que sean Creativos; enfocados al cliente; dispongan de valores y auto estima saludable; respetuosos y confiables; con iniciativa; agresivos en logros; leales; comprometidos con la empresa; se lleven bien entre ellos"...etc.
Como puede verse, la dieta de nuestras empresas necesita balancearse.
Recuerde, que de la calidad de gestión actual, depende el bienestar de nuestras futuras generaciones.
¿Qué vitaminas faltan en la dieta de su empresa?
Recuerde, que de la calidad de gestión actual, depende el bienestar de nuestras futuras generaciones.
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