En las crisis, trata bien a tus clientes y empleados si no quieres morir

En las crisis, trata bien a tus clientes y empleados si no quieres morir. 



Por Salvador E. Rodríguez González.


Las noticias que a diario recibimos nos bombardean con malos augurios: Europa al borde de desintegrarse; economía de USA en recesión; crece la inflación en el mundo y luego, caminaremos a la deflación; las bolsas se desploman; el petróleo supera barreras en precios hacia arriba y abajo; se reducen proyecciones de crecimiento mundial; terremotos, inundaciones, sequías en Asia, Sur América, Europa y Norte América.

A nivel local no es diferente: los políticos lanzando campañas de miedo y anticipadas; los funcionarios llamando a la austeridad y viajando en primera clase; el gobierno técnicamente quebrado; los empresarios peleando con el gobierno; la corrupción sin castigo y la impunidad en aumento; los cobradores persiguiendo y amenazando a la gente; las tarjetas de crédito abusando del momento, etc.

Ante tal panorama mundial y local ¿Cómo mantener la salud mental y emocional? ¿Cómo evitar que los jóvenes busquen el dinero fácil, ? ¿Cómo esperar mejores tiempos? Si todo lo que hacemos contribuye a recrudecer la crisis. 

Es importante realizar que el peligro, real o imaginario, puede afectar nuestra capacidad de acción, pues dificulta enfocar adecuadamente los problemas y tomar buenas decisiones. El CEO de American Express Ken Chenault, decía: 
“Un ambiente económico difícil aboga por la necesidad de innovar más, no por retirarse"
Muchos creen que para solventar una crisis se deben aislar, cerrar las ventanas y levantar paredes - todo el mundo se convierte en su potencial enemigo. El problema con esto, es que separa a la gente, de las fuentes de solución y erosiona la confianza entre quienes saben que existe un problema y necesitan diseñar un plan para resolverlo.

En tiempos de crisis, es usual ver gerentes tradicionales actuando como genios y tomando medidas de austeridad tradicionales como: ¡Recortemos personal al máximo! ¡Suspendan la publicidad! ¡No mas capacitaciones! ¡No fiestas en navidad! ¡No inversiones nuevas! ¡Descuentos y promociones suspendidas! ¡No mas café a clientes!.

¿Será que estas medidas antes no eran necesarias? o ¿es una declaración de su incompetencia gerencial en tiempos de bonanza? Pero algo mas importante que debes realizar es que, si la competencia adopta estas medidas, entonces debes aprovechar para sacarle ventajas y posicionarte mejor, y si no lo haces preocúpate, estas en grave peligro. 

Pero lo más dañino de todas las medidas expuestas, es el pánico que generan, los clientes internos y externos pierden confianza hacia tu negocio y buscan emigrar a otras organizaciones más seguras. ¿Quién busca hacer negocios con una empresa que lo maltrata, en los tiempos difíciles? ¿Quién preferirá tus productos si no te anuncias? ¿Quién orientara a tu gente si no los capacitas? ¿Cómo ganaras a la competencia si no innovas? ¿Cómo generaras nuevos ingresos?

En tiempos de crisis, es bueno dedicar unos minutos para reflexionar sobre aquel viejo adagio oriental que dice: 
“Si todos venden, compra; si todos compran, vende”
Finalmente, cada uno de nosotros y consultando a nuestra conciencia, preguntémonos: ¿Realmente estas medidas me ayudaran a salir adelante o agudizarán la crisis? ¿Quiénes, mejor que mis clientes y empleados, me pueden sacar adelante? No tomemos el viejo camino conocido, los tiempos han cambiado y podemos llevar sorpresas desagradables, si hacemos lo que siempre hemos hecho. Nadie alcanza destino diferente, siguiendo el mismo sendero.

Recuerda que en tiempos de crisis, solo tus clientes externos e internos pueden ayudarte, trátalos bien y disfruta mejores momentos.

¡Cortar gastos es fácil, generar ingresos requiere ingenio y sabiduría!

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