¿Su empresa Crece o Envejece?
Por Salvador Rodríguez González
Históricamente,
muy pocas empresas llegan a la segunda generación de su fundador y son escasas las que sobrepasan a su
tercera generación; por ello es común escuchar en diferentes países frases
como: “De descalzo a descalzo, tres
generaciones”, “Abuelo millonario, padre playboy
e hijo, mendigo”, “De descamisado a descamisado, tres generaciones”...etc.
Sin embargo, no es el tiempo el
que elimina a las empresas y como ejemplo, existe una Organización con más de 2012 años
de existencia y sigue funcionando con éxito, la Iglesia Católica ¿Qué la hace
diferente? La respuesta lógica puede estar en su capacidad gerencial; sus líderes
han podido en el tiempo, adaptarse a las nuevas exigencias de su entorno y modificar paradigmas
de gestión desfasados; lógicamente son muchos los factores a considerar en el éxito
de la Iglesia Católica, sin embargo es notorio que sobresalen su Flexibilidad y Control.
En las empresas lucrativas y en
las organizaciones sin fines de lucro, no deben ser el volumen de operaciones, ni
el tiempo de operar, las variables a considerar para establecer si una empresa
crece o envejece, sino las variables: Flexibilidad y Control. ¿Cuan Flexible es
para cambiar de rumbo, ante las oportunidades y
amenazas que genera el cambio? y ¿Cuan controlables son sus operaciones, para
garantizar los resultados a obtener?
Si reflexionamos profundamente
encontraremos, que detrás de cada problema, existe una
deficiencia de Flexibilidad o de Control
y además, que ambas variables normalmente están en conflicto; cuando las
empresas crecen protegen la Flexibilidad y restan importancia al Control, “no me
pago, pero le vendí caro” suelen decir y cuando envejecen, se vuelven adictas al Control y
reducen al máximo la flexibilidad, así ante una petición especial de un cliente, resulta
común oírles decir: “nuestras políticas, no lo permiten”.
El balance entre ambas fuerzas es
lo que lleva a las empresas a su optimo nivel de funcionamiento, llamado Plenitud (Prime) y el reto de
todo empresario debe ser “Llevar su
empresa a la Plenitud y mantenerla en esa posición”, para ello el
balance entre Flexibilidad y Control
resulta indispensable.
¿Cómo identificar los síntomas que me indiquen el Crecimiento o el Envejecimiento?
La Teoría del Ciclo de Vida de las Organizaciones, escrita por Ichak
Adizes, es un excelente instrumento; señala los
problemas que normalmente atraviesan las empresas en su ciclo de vida y describe
las patologías que las organizaciones suelen desarrollar, debido a deficiencias
en la calidad de gestión que reciben.
A manera de contribución, hemos
sintetizado los rasgos de una empresa en Crecimiento y Envejecimiento,
para que sirvan de base al análisis de la particular situación de su empresa; sin embargo debo aclarar,
que determinar con exactitud la etapa del Ciclo de Vida en que se encuentra su organización,
requiere la aplicación de un instrumento especial, que es el SYNDAG.
EMPRESA EN CRECIMIENTO EMPRESA ENVEJECIDAAsumen Riesgos Evitan Riesgos Expectativas superan los resultados Resultados superan Expectativas Limitaciones de Efectivo Exceso de Efectivo Énfasis en la Función (Resultados) Énfasis en la Forma (Imagen) Prevalece el ¿QUE Y AHORA? Prevalece: ¿CÓMO, QUIEN Y CUANDO? Importa su contribución a los resultados Importa la Personalidad del funcionario Todo está permitido, a menos que este expresamente prohibido. Todo está prohibido, a menos que este expresamente permitido. Problemas se ven como oportunidades Oportunidades se ven como Problemas. El Poder lo tienen Mercadeo y Producción El Poder está en Finanzas e Informática. Los Recursos se orientan a la Línea (A los que producen Resultados) Los recursos se orientan al Staff (A los que no producen los Resultados) Autoridad bien definida en el Fundador y la responsabilidad es difusa Responsabilidad difusa, Autoridad bien definida en el Sistema Líder dirige a la organización Sistema dirige a la organización. Prevalece orientación a las Ventas Prevalece orientación a las Utilidades Prioridad los Clientes Prioridad los Accionistas
Como puede verse, las
organizaciones modifican radicalmente su comportamiento cuando envejecen; en sus inicios,
las ventas y el cliente constituyen el foco central, pero a medida que alcanzan el éxito,
se vuelven conservadoras y llegan a creer que el dinero se gana, interpretando libros
contables y no gestionando el mercado; los accionistas desplazan al cliente en
importancia y los dividendos por acción, se vuelven metas determinantes en la gestión,
desplazando al Market Share. Mientras en el Crecimiento los
accionistas eran el Factor Donante, después se convierten en el Factor
Exigente; la organización tiene que alimentar, en vez de ser
alimentada.
Cuando la organización llega al
convencimiento de que su razón de existir son las Utilidades, reduce los gastos en:
R&D, Publicidad, capacitaciones… etc. Reduciendo con ello su capacidad de innovación
y la flexibilidad necesaria para enfrentar el Cambio y para generar las
utilidades futuras; adicionalmente, este enfoque en la gestión, genera un clima
en la empresa que fomenta la rentabilidad de corto plazo, lo cual modifica el comportamiento
de la gente; para ascender solo hay que dejarse llevar, acatar las normas y no
destacar mucho; no hacer olas, no amenazar, ni ofender con propuestas riesgosas
y evitar la confrontación; aquellos que promueven la innovación y el Cambio para
el largo plazo, se les etiqueta de insensibles y desleales a la empresa, excluyéndolos y aislándolos funcional y políticamente; con el tiempo se les
despide o renuncian, minimizando así el horizonte de la empresa y su
posibilidades de éxito en el largo plazo.
“Los dueños se dedican a ordeñar la vaca y en el Proceso consumen la grasa, pero también la carne”
¡Ojo con los Consultores! Las
empresas envejecidas no requieren Consultores, necesitan Insultores; los
Consultores buscan relaciones duraderas
con los clientes, por ello tratan de no alterar mucho
los centros de poder y evitan causar dolor; alivian los síntomas, no las causas, ya que
su prioridad es no perder clientes y terminan asesorando sobre lo que los clientes y
funcionarios desean oír.
Consultores son el remedio equivocado para empresas
envejecidas, estas necesitan con urgencia conocer la enfermedad en toda su extensión
y el tratamiento debe ser integral; un Insultor es alguien capaz de señalar sin
temor la enfermedad, de cambiar las estructuras de poder y reflejar la realidad
aunque duela; son Consultores que pueden causar sufrimiento y arriesgarse a
perder un cliente, por cumplir con su labor.
¿Un Ejecutivo interno?
difícilmente puede ser un Insultor y a la vez conservar su empleo, pueden funcionar en las
etapas de Crecimiento, cuando la lucha se centra en el Mercado y no en batallas internas
por los recursos de la empresa; cuando las guerras internas aun no son violentas y
los peligros de cruzar las fronteras políticas no son tan graves, pues los éxitos compensan
los dolores. Los Insultores Externos son los indicados para empresas
envejecidas.
En síntesis, el Envejecimiento
desintegra y destruye las organizaciones, pero puede combatirse promoviendo al
interior de la empresa la Innovación, institucionalizando la creatividad; alimentando la
Integración de sus miembros e impulsando el crecimiento en forma sostenida.
“Empresa que deja de crecer, comienza a morir”
La etapa final del envejecimiento
es la Muerte, cita a la que nadie escapa, pero que podemos postergar, si gestionamos
adecuadamente nuestra empresa. Es reconfortante saber que aun para los humanos
el Ciclo de Vida puede alargarse; descifrar el Genoma Humano ha sido una gran
esperanza para alargar nuestras vidas y es producto de la Ciencia Moderna;
también las empresas pueden alargar su Ciclo de Vida, si son bien gestionadas, para ello hay tecnología
moderna, que solo necesita adoptar el hábito de “Aprender a Aprender” este debe
ser el lema de todo empresario comprometido consigo mismo, con su empresa y con
sus futuras generaciones.
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