El enfoque hacia una cultura de calidad



Uno de los principales retos de un sistema de calidad, es crear una cultura que nos permita transmitir la esencia de un sistema de calidad integrado. Un sistema de calidad debe estar integrado de tal forma que existan las condiciones mínimas de colaboración entre los miembros que la conforman, en el cumplimiento de la misión de la organización. 

En el proceso de crear esta cultura orientada a la calidad, muchas veces nos preguntamos 
¿quiénes deben involucrarse? ¿Cómo crear esta cultura? ¿Qué debemos de hacer para que la implementación sea exitosa? 
Para que el mayor cambio cultural tenga éxito, se debe de involucrar al mayor número de personas que están relacionados directamente con la gestión de calidad, siendo uno de las claves del éxito, que las máximas autoridades se involucren de igual manera, ya que es imprescindible. Debemos tomar en cuenta que la cultura de calidad es un proceso por el cual se eleva la eficiencia y la calidad, lo cual no sucede de la noche a la mañana. 

Esta cultura es posible brindando las herramientas necesarias para que el personal pueda desempeñar de forma eficiente su rol dentro de la compañía, a través de capacitaciones a empleados, auditores internos y jefes del proyecto. 

Una vez los empleados cuenten con las herramientas necesarias, se deben de definir los alcances de nuestro sistema de calidad, para que estos esfuerzos se ejecuten de forma unificada e integrada por todos los miembros que la conforman donde se tendrán las tareas claras designadas a cada persona y contaran con una participación más activa a través de campañas de sensibilización e involucramiento por medio de los roles que desempeñen cada uno de los miembros de la organización.

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