I+D+i ¿Cuál es la realidad detrás de esta fórmula?


Investigación y Desarrollo han sido desde la revolución industrial los caballos de batalla de países desarrollados. 


Investigación y desarrollo (I+D) - según el Manual de Frascati¹ - engloba tres actividades: investigación básica, investigación aplicada y desarrollo experimental.  

Departamentos de investigación y desarrollo son moneda común en multinacionales, mientras que en las medianas y pequeñas empresas son los directores ejecutivos o los fundadores quienes desempeñan este rol. ¿El objetivo? Encontrar EL producto o EL servicio que se ganará al cliente y restará puntos a la competencia. Así como favorecer nuevos conocimientos que permitan luego la creación de nuevos servicios, productos o procesos.


Sin embargo, en las últimas 2 décadas ese paradigma que dice que el investigar y desarrollar son suficientes para mantener el nivel de competitividad se ha quedado obsoleto. La nueva moda en tendencias empresariales es la Innovación. Los líderes de empresas exitosas, esos emprendedores son llamados innovadores. Siendo Steve Jobs una de las personalidades que más supo encarnar esa tendencia. 



A la fórmula Investigación más Desarrollo se le ha venido a sumar la innovación = I+D+i. Ahora está en boca de todos, para triunfar hay que innovar. ¿Y qué empresa no busca ahora innovar? ¿Seguir en el juego? Todas buscan innovar.

Está claro que la competencia hoy en día es feroz, no termina de salir un producto al mercado porque ya vienen 10 con mejor precio, más opciones, mejor calidad, etc.


¿Cómo innovar? ¿Qué hacer para mantener el ritmo y no quedarse atrás, obsoleto? Y en algunos casos ¿para no cerrar el negocio? 

Estas preguntas no pueden ser respondidas sin antes responder a otras tres preguntas: ¿Qué es la innovación? ¿Quién es capaz de innovar? ¿Cuándo hay que innovar?


Mucho se ha hablado ya de este tema en los últimos años, diferentes opiniones, muchos consejos de qué hacer para innovar se pueden encontrar en los medios. 

Sin embargo, más que un paso a paso, es una cultura de innovación que se debe construir en las empresas, para tener éxito. Pero primero se tiene que saber qué es innovar.

¿Qué es la innovación? 


A menudo, innovación se encuentra junto a invención, en algunos casos hasta son considerados como sinónimos. Cabe aclarar que no son sinónimos, ni opuestos, son dos nociones complementarias. Si tomamos las definiciones de cada término se ve la diferencia: 

Inventar: crear un producto, un servicio o un proceso desde cero. Es una primera vez. 
Innovar: mejorar o proveer un aporte significativo de un producto, servicio o proceso. Es la transformación de algo ya existente.

Un inventor no determina el uso que se le dará a su producto, servicio o proceso. Por ejemplo, en los años 60 cuando los programas de las fuerzas armadas de Rusia y EEUU se lanzaron en la creación de un sistema de navegación, no pensaron que 60 años después estaríamos utilizando esa misma tecnología para compartir con nuestras redes mientras estamos comiendo, andamos de paseo o estamos trabajando. La invención fue el sistema de posicionamiento global, la innovación ha sido el uso por diferentes aplicaciones (Foursquare, Whrrl, GyPSii…) de la localización en un mapa lograda gracias a las coordenadas geográficas. 

La innovación es el hecho de observar el mercado, ver que producto existente puede ser mejorado y así responder a una necesidad del cliente hasta ahora insatisfecha.

¿Quién debe de innovar?


Si bien, la innovación es conocida desde hace más de un siglo, los empresarios quieren seguir innovando de la misma manera que han venido investigando y desarrollando nuevos productos, servicios o procesos: observación directa del cliente e investigación de mercado. Es decir, unos cuantos reunidos y enfocados en la tarea tienen la carga de “descubrir” la nueva innovación a la que la empresa debe apostarle. 

Sin embargo, es necesario constatar que este paradigma ya no es válido. En efecto, la inversión en I+D no es sinónimo de Innovación y mucho menos de logro en los negocios. Las empresas que más invierten en I+D ya no son aquéllas reconocidas por su innovación hoy en día. Es más, según el estudio² realizado por Booz & Company, las 3 empresas más innovadoras en los últimos 3 años Apple, Google y 3M ocupan los puestos número 53, 26 y 86 respectivamente en cuanto al nivel de inversión en I+D. Según el estudio que se analice el top 3 varia, por ejemplo en el estudio realizado por Hal Gregersen and Jeff Dyer para Forbes, las tres empresas más innovadoras son Salesforce.com, Amazon.com e Intuitive Surgical


Sin embargo, todas estas empresas tienen algo en común: no siguen los métodos tradicionales para innovar. Sus herramientas son las redes sociales, el crowdsourcing³, y los capitales semilla.

La innovación no está en las manos de unos pocos. La innovación debe de ser realizada por todos los miembros de una empresa. El rol de los altos mandos es el de facilitar un clima de creatividad y libertad de expresión dentro de la empresa para así favorecer la innovación. 


¿Cuándo se debe innovar?


Un invento se crea y es dado a conocer, que sea utilizado o no en ese momento no afecta su calidad. Se ha creado algo nuevo – producto, servicio o proceso – la invención ha sido realizada. 

Por el contrario, el éxito de una innovación depende de la sincronía que se tenga con el mercado y con las capacidades de la empresa. El usuario, el cliente, determina si utilizará esta innovación y cómo la utilizará. Por lo tanto saber lo que el cliente piensa-siente-hace permitirá “leer entre las líneas” e identificar el producto, servicio o proceso a desarrollar y que será acogido por el público. 



Tomemos el ejemplo de la computación en la nube o servicios en la nube. El 1ro de agosto del 2007 Microsoft (una de las empresas que más invierte en I+D) lanza su “nube” llamada SkyDrive. El 12 de octubre del 2011 – es decir 4 años después – Apple lanza iCloud. ¿Cuál de las 2 empresas fue aclamada por su innovación?


No basta con sacar un buen-nuevo producto, servicio o proceso al mercado, es más importante sacarlo cuando el consumidor lo esté esperando y cómo lo esté esperando. 

Apple nunca ha “forzado” al mercado sino que esperan a que la próxima “mejor cosa” aparezca y así explotarla. iCloud salió cuando se comenzaban a democratizar diferentes aparatos multimedia (smartphones, tabletas, lectores de música, ordenadores…).


Fue una evidencia para el público adoptar un servicio que permitiera compartir los datos entre los diferentes aparatos. 


Y finalmente ¿Cómo innovar?


1. Crear un ambiente propicio dentro de la empresa. Integrar dentro de la cultura, y visión de la organización la innovación. Fomentar capacitaciones que desarrollen la creatividad y el trabajo colaborativo. 

2. Abrirse al mercado. Compartir con EL cliente, no para venderle o preguntarle que quiere sin para comprenderlo y así identificar cuáles serán sus necesidades futuras. Una de las herramientas más poderosas para ello son las redes sociales a condición que sean utilizadas correctamente.

3. Determinar el segmento de mercado al que se le va a apostar según la capacidad de la empresa. Si se identifica una innovación pero no está dentro de las capacidades de la empresa se debe de pensar si será rentable. 

4. Estar al tanto de la competencia, hacia arriba y hacia abajo. Muchas de las últimas innovaciones han venido de abajo, startups desconocidas que vieron una brecha en el mercado de empresas en casi monopolio y les han dejado atrás. 



³ Del inglés crowd (multitud) y outsourcing (externalización). Es el proceso de recuperar trabajo o dinero, usualmente en línea, de una multitud de personas. La idea es de llevar trabajo afuera y que una multitud de personas lo lleven a cabo.

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